domingo, 14 de diciembre de 2014
¿Bajo perfil?
domingo, 30 de noviembre de 2014
Espontaneidad...
Al sentarme en el borde de la cama el día de hoy, empecé a cabilar sobre la espontaneidad a la hora del sexo casual. En primer lugar, necesitas quien secunde la moción en caso de calentura, aunque si eres mujer es posible que cualquier hombre le haga al polvo cuando es solicitado por un bombom.
Así que, traigo a tema el concepto 'espontaneidad' por un acto iniciado hace poco, y doy fe a la frase "el que piensa pierde".
Cuando entra la cachondez, no hay cabida en una cabeza caliente para reprochez o pensamientos bobos que mandan el libido a dormir. Simple, cita en un motel, hora del encuentro y voilá! El que mucho habla lleva siempre las de perder, o al menos así pasa en algunos casos.
Error de novato es, cambiar el lugar del encuentro unas horas antes, además de bajar el nivel de un lujoso motel a un apartucho cualquiera. La idea de la clandestinidad la cubre el Sol&Luna al no dejar huella de aquel encuentro, con ello me refiero a vecinos, familia con la que se topa al llegar ahí, etc.
Para que el ser espontáneos valga la pena, agarra tu billetera, toma el teléfono y marcale a la chica sugiriéndole una noche de placer que no pasará por alto. Firmen hora y lugar, y a follar se dijo. No dañen un momento de éxtasis por pensar demasiado las cosas y dediquenlo al accionar, la vida se pasa mientras hacemos planes.
sábado, 25 de octubre de 2014
Sexo a la distancia..?
Cuando se tiene una relación a la distancia, lo más lógico es que resulte ser abierta, y bien sabemos lo que significar estar 'abierta'. Es la connotación más usada entre los mortales, para dejar entrar a cualquiera sin que la contraparte oponga resistencia y así, evitar involucrarse más allá del buen sexo, sin embargo, existe parte de la 'relación' que tal vez usamos a nuestro favor. Total, es una forma de 'compromiso' con derecho a reemplazo.
Cuando mencioné que fuese a la distancia, es posible que ambas partes de dicha 'relación' sufran de una acumulación hormonal que derive en un desfogue casual.
La necesidad de suplir un buen garche, no se soluciona con una sesión caliente via Skype. Es aquí donde entran los suplentes sexuales. Aquellas personas dispuestas a saciar la calentura sin pedir nada a cambio, sin involucrarse, capaces de mantener el bajo perfil. Aunque, dichas personas son difíciles de encontrar, pues siempre terminan involucrandose más allá de lo intimo y terminan cagandose el parche.
Para buena fortuna de los folladores compulsivos cuya pareja anda fuera del país, existe una décima parte que lo intentará obteniendo resultados positivos, que inciten a repetir la faena.
Por esas personas, salud..! Que buen trabajo hacen (jajaja)
sábado, 20 de septiembre de 2014
Lo bueno dura poco.
martes, 12 de agosto de 2014
Tiempo de reflexión luego de...
domingo, 27 de julio de 2014
Estar o no estar cachonda, esa es la cuestión.
Estando en su casa -de tipo colonial en excelentes condiciones desde la época, con pisos color vino tinto de estampado en figuras blancas- con la excusa adolescente de 'ver' películas, llegó tan esperada noche. Con el pasar de las horas a toda prisa, yo esperaba que llegase la oscuridad y el día se tornada pornocho.
Sin embargo, volví a casa como un soldado dado de baja en batalla, con la pantaleta seca y más cachonda que nunca. Maldita casa del siglo XIX, que con sus varias habitaciones, tuvimos que estar en la sala principal, sin privacía alguna, cosa que evitó su mano dentro de mi leggins. Por un par de horas, estuve en aquella sala de estar -demasiado conservadora para cualquiera- en la que el personaje evitó (de alguna forma inexplicable) que me abalanzara sobre él y le destrozara el pene. A lo mejor, el sujeto esperaba que fuese yo quien diera ese primer movimiento, pero la estúpida contención de ambos freno una noche de locura. Me hizo sentir como una mina inexperta en el campo sexual y falta de herramientas. Volví a la época absurda de la ignorancia del sexo opuesto y, por una noche, estuve dentro de los boxers de aquella chica virginal de 15 años que había dejado atrás. Puberta, sería el término correcto que abarca tal sensación.
No fue mi noche, aunque creo que para él, logró cubrir una parte de ella, y eso me pone a meditar sobre lo masculino de mi actitud a la hora de follar. Con ello, recuerdo ese capítulo de Sex and the City en donde Bradshaw, garcha con un sujeto que le había roto el corazón en repetidas ocasiones y lo hace sin involucrar sentimientos. Luego de hacerlo, ella se pone su ropa y abandona el apartamento. Tal cual, me he convertido en la Carrie que tanto admiro, y me gusta. Así, evito comprometerme emocionalmente con el ente del cual saco provecho sexual. Sin pensarlo dos veces, me volví promiscua y fría (sentimentalmente hablando) cosa que me gusta aún más.
Afortunadamente, el encuentro para darle la conclusión que se merece al susodicho día, quedo sostenido con una chincha en el tablero de 'por hacer' que llevamos para nuestros futuros desfogues sexuales. Esta vez, iré preparada y a la merde las intermisiones, se va a lo que es y fin de la historia.