Al sentarme en el borde de la cama el día de hoy, empecé a cabilar sobre la espontaneidad a la hora del sexo casual. En primer lugar, necesitas quien secunde la moción en caso de calentura, aunque si eres mujer es posible que cualquier hombre le haga al polvo cuando es solicitado por un bombom.
Así que, traigo a tema el concepto 'espontaneidad' por un acto iniciado hace poco, y doy fe a la frase "el que piensa pierde".
Cuando entra la cachondez, no hay cabida en una cabeza caliente para reprochez o pensamientos bobos que mandan el libido a dormir. Simple, cita en un motel, hora del encuentro y voilá! El que mucho habla lleva siempre las de perder, o al menos así pasa en algunos casos.
Error de novato es, cambiar el lugar del encuentro unas horas antes, además de bajar el nivel de un lujoso motel a un apartucho cualquiera. La idea de la clandestinidad la cubre el Sol&Luna al no dejar huella de aquel encuentro, con ello me refiero a vecinos, familia con la que se topa al llegar ahí, etc.
Para que el ser espontáneos valga la pena, agarra tu billetera, toma el teléfono y marcale a la chica sugiriéndole una noche de placer que no pasará por alto. Firmen hora y lugar, y a follar se dijo. No dañen un momento de éxtasis por pensar demasiado las cosas y dediquenlo al accionar, la vida se pasa mientras hacemos planes.
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